La mancha roja Elvia cervantes 3B
Ya soy una niña grande,
Eso fue lo primero que pensé esta mañana,Lo supe en cuanto abrí los ojos, Había algo húmedo y tibio debajo de mí, Cuando levanté la sábana, ahí estaba; una mancha roja y oscura en mi colchón,No me asusté,Me emocioné,Tenía once años y en la escuela, Laura y Sofía habían estado susurrando sobre esto, Era la regla, Significaba que ya no era una niña,Corrí al cuarto de mamá, Ella estaba al teléfono, con el ceño fruncido
—Mamá —le dije, jalando la manga de su bata—. Mamá, mira.
—Ahora no, Elena,Estoy ocupada.
—Pero mamá, ¡es importante! ¡Creo que ya me pasó!
Ella suspiró, tapó la bocina y me miró con cansancio.
—¿Qué te pasó?
—La mancha roja, En mi cama, Ya soy una niña grande.
La cara de mamá cambió, Colgó el teléfono sin despedirse, Me llevó de vuelta a mi cuarto, miró la sábana y luego me miró a mí,No sonrió
—Ah
— Eso.
Fue al baño y regresó con un paquete de plástico , Me entregó una toalla blanca, gruesa y extraña.
—Ponte esto en tu ropa interior
me explicó rápido, sin mirarme a los ojos
— Y limpia eso, Usa agua fría, o no saldrá
Asentí, aunque no entendía por qué no estaba feliz.
—¿Le digo a papá?
—¡No!
Dijo de golpe
— De esto no se habla con nadie, Ni con tu padre, ni con tus amigas Es... es algo nuestro, Algo de mujeres, Es vergonzoso, ¿entiendes? Es nuestro secreto,
Me sentí importante por tener un secreto con mamá, pero también sentí un escalofrío,¿Ser una niña grande era algo vergonzoso?
—Pero, mamá...
—Pero nada, Elena. Cámbiate y baja a desayunar. Y silencio.
Mamá salió y cerró la puerta, baje a desayunar
me senté y comí mi cereal, Me sentía extraña, La toalla que mamá me dio era incómoda, Pero guardé el secreto,a la mañana siguiente, desperté emocionada por revisar, Quería ver si la regla seguía ahí,Seguía,la mancha roja estaba en las sábanas nuevas,Pero la toalla blanca que mamá me dio estaba limpia,Completamente limpia,
Eso era raro,¿Cómo podía la mancha estar en la cama, pero no en la toalla?
Fui con mamá. Estaba maquillándose para el trabajo, apurada.
—Mamá, otra vez,La mancha.
—Es normal, Elena
dijo, poniéndose rímel
—Dura unos días,Ya te lo dije.
—No, es que... la toalla estaba limpia.
Mamá se volteó y me agarró por los hombros, Sus uñas se clavaron un poco
—Deja de hablar de eso, ¿No te dije que era un secreto? ¿Quieres que tu padre te oiga? Lávate y cámbiate. Eres una niña grande, compórtate como tal,No seas sucia,me sentí pequeña,Sucia
Pasó una semana, Y luego otra,
Todas las mañanas, la mancha roja,Todas las mañanas, la toalla limpia Dejé de sentirme grande. Empecé a sentir miedo,Estaba siempre cansada, Me dolía el cuerpo, un dolor profundo que no podía explicar, Las sábanas olían raro ,empecé a tener pesadillas, Soñaba que la puerta de mi cuarto se abría, aunque yo estaba segura de haberle puesto el seguro,Soñaba con un peso sobre mí, como si me hubieran puesto muchos libros encima, y no podía respirar, Soñaba con una voz ronca, susurrando "Princesa" en la oscuridad.
Pero eran solo sueños, ¿verdad?
Un día, en la cena, no pude comer.
—Elena, te ves pálida —dijo Papá.
—Está creciendo
dijo Mamá, rápida, sin levantar la vista del plato.
Yo quería gritar, Quería decirles que la mancha no se iba, Quería decirles que me dolía,Que tenía miedo de dormir,Pero miré a mi madre,Ella me miraba fijamente, con los ojos entrecerrados.
"Es nuestro secreto"
"No seas sucia".
"¿Quieres que te oiga?".
Me tragué las palabras.
—Estoy bien
susurré.
Solo estoy cansada, esa noche, antes de dormir, puse una silla debajo de la perilla de la puerta.
Me desperté de golpe. La silla estaba en su lugar. Pero alguien estaba sentado a los pies de mi cama, mirándome,Grité,Él se tapó la boca, como si fuera un juego
—Shhh, Princesa,Vas a despertar a tus padres.
Se levantó y caminó hacia la ventana, La abrió.
—Solo vine a ver si estabas bien, Tienes muchas pesadillas
dijo, y luego salió por la ventana, hacia el jardín
No había entrado por la puerta. Había entrado por la ventana.Miré mis sábanas,La mancha roja estaba ahí,Esta mañana, la mancha roja era diferente,
Era muy grande,Estaba por todas partes,En las sábanas, en mi pijama, en el suelo,
Y dolía,Dolía mucho,
Intenté llamar a mamá
—Mm.mami.... —mi voz no salía
Intenté levantarme, pero el mundo se puso negro,
Cuando volví a abrir los ojos, había mucha luz, Escuchaba sirenas,Escuché el grito de mi madre, Un grito que nunca le había oído, Vi mi cuarto, Había policías,Mamá estaba en el suelo, abrazando mis sábanas manchadas,
—¡No lo sabía!
gritaba
—. ¡Pensé que era... pensé que solo era... oh, Dios, Elena, mi niña!
Papá estaba llorando contra la pared,Vi mi cama Estaba vacía,Vi mi cuerpo, Los señores de blanco lo estaban cubriendo con una sábana que no era la mía,Ya no me dolía nada,Me sentía ligera, Flotaba cerca del techo,Mamá me estaba mirando, pero no me veía, Sus ojos miraban la mancha roja,Ahora sí le importaba la mancha,Quise decirle que no llorara, Que ya no tenía que lavar las sábanas,
Quise decirle que guardé el secreto, como ella me pidió,Pero ya no podía hablar,
Ya soy una niña grande .
Autora:Elvia Canuta Cervantes Ake

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